April 4, 2008

095 (regalo.de.bodas)

El termómetro, a manera de queja -¿o festejo?- tuvo sus exabruptos el día noventa y cinco del año, momento que mis amigos Eme y Pe aprovecharon para casarse. Ojalá duren otra montaña de años juntos.
Unas sandías; nada se esconde detrás de ellas, tal vez una pincelada de sarcasmo: ¿es necesario OTRO cuadro de sandías (listo para colgarse en la cocina)?
Ver detalle. Verde Talle.
. . .
Meteorito: Jo-jo, Will Self es buenísimo. También larga vida al sátiro inglés.

3 comments:

Erik Proaño Muciño (Frik) said...

Veo que este es el blog que tiene movimiento... y hartos cuadrados.

Vidita said...

Pero que ricas sandías!!! Voy al mercado a comprar una....pero creo que no se van a ver tan sabrosas como su cuadro señor!

Me invita ambas rebanadas?

Felicidades estan "sabrosísimas"

Adriano said...

¡Y yo que me enteré el mismo día como a las nueve!

Ni hablur.