El bebé soy yo. Me sostiene el increíble Raúl Ástor. Él fue muy cercano a mi abuela Anita (mamá de mi papá)... Que en paz descansen los dos.
Ya he hablado de este grafitti. Lo encontré de camino a Editorial Televisa... Iba en el microbús y con el heroico propósito de entrevistarme con Luis Pombo, entonces artdirector de la revista QUO. Casi entro en shock. El dibujo original había salido en la revista Comunicando Graficando, calculo que en 1999 or so.
Festejaba mi cumpleaños 15 y andaba en las maquinitas de Centro Coyoacán con Meteoro y DeLafontaine. Sin quererlo siquiera, me peinaron, me fajaron y me dieron 200 pesos para que posara algunos minutos eternos para el catálogo del mall.
Cierto periodo de mi infancia (desde segundo hasta quinto de primaria) viví en Cancún. Como casi siempre sucede, los niños nómadas dependen del trabajo de sus padres. En este caso, de mi querida madre (y su entonces esposo).
La madre naturaleza nos abriga y nos atormenta. Nos recuerda nuestra fatal dimensión, nos hace olvidar nuestras insignificancias. Abusamos de ella y nos devuelve el zopapo. La admiramos, pero dudo que ella nos admire. Y sobre todo, nos oculta información vital: un nombre, una fórmula, un número de teléfono: ¿Quién es el padre?
Coloreando cualquier chingadera de mis cuadernos--